El Guardián Invisible (Trilogía del Baztán)

¡Por fin! Tras estrenarme hace unos días, hoy os traigo mi segunda reseña: El Guardián Invisible



Cubierta El Guardián Invisible

Editorial: Destino
Páginas: 440
Publicación: Enero 2013 
Género: Thriller / Fantástica
Autor: Dolores Redondo 

Sinopsis

El Guardián Invisible corresponde a la primera parte de la denominada Trilogía del Baztán

Dolores Redondo nos traslada hasta un pequeño rincón del norte de España de la mano de la inspectora Amaia Salazar, quien se encargará de investigar una serie de misteriosos asesinatos relacionados con jóvenes que aparecen a orillas del río Baztán en extrañas circunstancias. 

La inspectora se enfrentará al caso más difícil de toda su carrera. Además, sus pasos le llevarán a Elizondo, localidad navarra en la que se crió y donde tendrá que hacer frente a los fantasmas del pasado que todavía le siguen atormentando. 

Junto a la compañía de su familia y sus compañeros de profesión, irá abriendo y cerrando puertas tras las que hallará (o no) respuestas a sus incógnitas, produciendo en todos los lectores un estado de tensión e intriga total.  

Pero, antes de que salgáis corriendo a leerlo, dejadme que os cuente un poco más... 


Opinión

El Guardián Invisible es el claro ejemplo de libro que va in crescendo hasta dejarte atrapado entre sus páginas. 

La descripción de los lugares y la manera de jugar con la psiqué de los personajes que tiene Dolores Redondo hace que el lector asista a la trama como si fuese un testigo más de lo que les sucede a los protagonistas. 

La mezcla de la mitología vasco-navarra junto a los rasgos característicos del thriller hacen del argumento uno de los más originales a los que me he enfrentado nunca. 

Podría describir cada personaje uno a uno, pero me gustaría centrarme únicamente en la figura de Amaia.

La inspectora Salazar es el prototipo de mujer policía fuerte e independiente. Tendrá que lidiar con el machismo jerarquizado y la envidia del inspector Montes, quien se mostrará cada vez más receloso conforme avance la historia. 

Compagina su vida profesional con una vida familiar complicada. A pesar de estar muy unida a su marido James, no consigue lo que más quiere; quedarse embarazada. Por otra parte, el reencuentro con su familia en Elizondo no será fácil. Pese a volver a ver a su tía Engrasi, con quien vivió y se crió, el acecho de un episodio oscuro de su infancia y la relación con sus hermanas harán que se encuentre al borde de su propio precipicio en más de una ocasión. 

En cuanto a la historia, aparte de lo ya mencionado anteriormente, me gustaría destacar un hecho que será relevante en el devenir de los hechos y que me gustaría subrayar: el encuentro de Ros, una de las hermanas de Amaia, con una chica en el margen del río Baztán (y no diré más). 

Para terminar, me gustaría destacar una vez más la ambientación de la trama. A las personas que conozcan el norte de España no les será difícil transportarse hacia los paisajes y los lugares que nos describe la autora a lo largo del libro.

Sin ninguna duda, es un libro muy recomendable que mezcla intriga, misterio y acción a partes iguales. Le doy una nota de 4/5 y os animo a correr a leerlo. 

¿Qué nos deparará la segunda parte? Estoy deseando seguir el rastro de la inspectora Amaia Salazar... 


¿Dónde conseguirlo? 

Podéis haceros con el libro tanto en formato físico como digital en Amazon (entre otros). 

Espero que lo leáis y dejéis vuestras impresiones y comentarios debajo del post. 

¡Nos leemos! 







Patrias Paralelas

Antonio y María ven en silencio la televisión mientras comen. Contemplan con resignación los titulares que dan las noticias. Son de los que no se dejan engañar con mentiras constantes que hablan sobre la creación de trabajo estable y la disminución del paro juvenil.

Es la consecuencia de haber visto emigrar a su hija y a su yerno a otro país para poder enviar cada mes el dinero necesario para mantener a Laura, su nieta de 6 años que hoy vive con ellos.

Camino del colegio, Antonio se pregunta cómo es posible que se haya llegado a esta situación. Laura lleva poco más de un año sin vivir con sus padres porque en Austria no tienen el tiempo suficiente para atenderla debido a la cantidad de horas que tienen que trabajar para conseguir un sueldo digno. Cuando la pequeña sale de clase, se lanza a los brazos de su abuelo, que siempre se ocupa de llevarle su bocadillo favorito y un zumo para merendar. 


-¿Cuándo van a volver papá y mamá? 
-Ya queda poco, cielo. Están esperando a que les llamen para trabajar aquí y podáis volver a vivir los tres juntos otra vez.


Antonio se obliga a sacar su mejor sonrisa cuando su nieta le pregunta lo mismo cada día. Le entristece pensar que un país como España esté en manos de personas que promuevan la incultura e involución. Piensa en 1968 y en cómo salió a la calle alzando su voz contra el Régimen para mejorar sus derechos y condiciones de vida. Hoy sabe que es el turno de que todas las conciencias de su país despierten y se atrevan a saltar por encima de la censura y el circo que les aísla.  


Por su parte, José, el alcalde del municipio, está sentado frente al ordenador. Acaba de firmar un contrato por el que se embolsará unos cuantos ceros a cambio de que los pacientes del hospital público vean mermada la calidad de la comida que les sirven. 

Mientras se coloca los gemelos con la bandera nacional en las mangas de su chaqueta, consulta que la transferencia se ha realizado satisfactoriamente a su cuenta suiza. 

Hoy le toca salir en rueda de prensa para aclarar los presuntos casos de corrupción que han salpicado a su partido, mostrando en su rostro una sonrisa de superioridad y pensando en que ojalá las conciencias de su país sigan adormiladas y absortas con el espectáculo circense que les ofrecen.





A la deriva

A veces la Luna
me cuenta que llora.
Es testigo de estigmas
que a sus pies azotan
a una humanidad
que nunca existió.

Me susurra
que tengo suerte.
Que al otro lado del mundo
todo es gris,
 esclavo de la muerte.

Habla de lugares,
de nombres,
de esperanzas y desesperanzas,
de sueños rotos
separados por vallas.

 Acusa de verdugos
a los que se disfrazan
de héroes vestidos de traje
cuyas corbatas asfixian
y matan.

A veces reza,
aun cuando ha perdido la fe,
por aquellos que en las noticias
sólo son números
y barcos de papel...



A la deriva. 



Hijos del Dios Binario

¡Apuntad esta fecha en vuestros anales porque hoy comienza una nueva etapa en mi vida blogger!

Es un placer traeros y presentaros mi primera reseña literaria; Hijos del Dios Binario


Cubierta Hijos del Dios Binario

Editorial: Suma de Letras
Páginas: 576
Publicación: Marzo 2016
Género: Thriller/Ciencia Ficción
Autor: David B. Gil

Sinopsis

David B. Gil nos trae una trama llena de acción y misterio hasta la última página. A los amantes de las historias en paralelo como yo les encantarán estas casi seiscientas páginas que se leen solas. 

Nos encontramos en un futuro no muy lejano. La periodista Alicia Lagos verá alterada su vida cuando lea el correo electrónico enviado desde un servidor fantasma por su antiguo novio, William, sobre un tema que se tornará bastante escabroso desde el inicio. 

A su vez, el prospector Daniel Adelbert recibe una propuesta sobre un nuevo trabajo por parte del coleccionista Kenzo Inamura que no podrá rechazar. ¿El precio? Respuestas para conocer todos sus orígenes. 

Mientras tanto, en el orfanato irlandés de St. Martha, Nicholas, un joven interno, empieza a cuestionarse cosas acerca de la institución y sus métodos de educación y formación. 

¿Qué habrá en común entre estos tres diversos personajes? 

La respuesta tiene que ver con un tal Proyecto Zeitgeist... 

¿Os ha entrado ya el gusanillo? ¿No?

Seguid leyendo y ya veréis. 

Opinión

Hijos del dios binario tiene los ingredientes necesarios para hacer de él un gran libro.   

La historia te atrapa desde la primera página y cada capítulo te deja sin aliento. El autor crea un mundo futuro basado en la tecnología perfectamente creíble. Tiene una forma tan sutil de introducirnos en él que tardamos en darnos cuenta de las diferencias que hay con la época en la que vivimos. 

Por otro lado, el trato con los personajes hace que se establezca una conexión especial con ellos desde el primer momento. 

Alicia Lagos es una mujer fuerte que vive con Lara, su hija pequeña de nueve años. Es perseverante, aunque un poco caótica, y le gusta llegar hasta el final en todo lo que se proopone. Por eso, cuando lee el correo de William, no se puede quedar de brazos cruzados y, como buena periodista entrometida que es, hará todo lo posible por sacar a la luz todos los secretos que hay en él... 

Por su parte, Daniel Adelbert es un hombre misterioso y solitario. Su ritmo de vida hace que le sea difícil tener un hogar. Vive por y para su trabajo. Es el prototipo perfecto de aventurero nómada que necesita respuestas sobre su pasado. Sin embargo, todo cambiará cuando conozca al coleccionista Kenzo Inamura y a su inesperada compañera de misión (evitaré dar nombres por eso de posibles Spoilers...).

En último lugar os presento a Nicholas, el joven interno de St. Martha. Si solo tuviese dos palabras para describirle serían determinación y madurez. Es asombroso cómo un chico de su edad (tampoco os la digo para no adelantaros nada) es capaz de tener esas convicciones y esa sangre fría a la hora de actuar como líder. Su arrojo y valentía son fundamentales para la investigación realizada por Alicia y Daniel (y no diré más).

En cuanto a la construcción de la historia, es meritorio el gran trabajo realizado en la labor de documentación llevada a cabo por el autor (sobre todo cuando entra en terreno científico) y la descripción minuciosa de cada escenario que se nos presenta. Si a ello le sumamos el ritmo narrativo de la trama, nos encontramos con una novela ágil y muy fácil de leer que te atrapa desde el primer minuto. 

No me considero un gran amigo de la ciencia ficción, por eso considero mucho más meritorio el trabajo realizado por David a la hora de tratar la historia. Le doy un 4'5/5, de manera que entra directamente en el TOP 5 de mis libros favoritos. 

¿Dónde conseguirlo?

Podéis conseguir Hijos del Dios Binario tanto en formato físico como digital en Amazon (entre otros). 

Sea como sea, compradlo y leedlo. No hace falta que me deis las gracias después.

¡Hasta la próxima! 












Desierto

Para la gran mayoría leer no es más que quedar atrapado en la historia de un personaje, una conexión que va más allá del contacto de la yema de los dedos con las páginas al pasarlas o no querer bajar del vagón porque estás en la parte más interesante del capítulo.

Pero hay otro tipo de lectura que te invita a afrontar la realidad. Leer es saber vivir el momento exacto en el lugar adecuado, interpretando el mundo tal y como es.

Cerré el cuaderno y me dispuse a contemplar cómo la vida se abría paso ante mí. Madrid parecía otra ciudad vista desde aquel remanso de paz y sosiego. A mis pies quedaban las miles de personas que, ajenas a que estaban siendo observadas desde la cornisa más alta, seguían con sus idas y venidas por el asfalto.

- Nunca nos hemos visto en una igual.-Su voz me transportaba a otra dimensión. A veces subíamos aquí para desnudarnos el uno al otro. Ella pintaba todo lo que sentía y llenaba de color cada esquina. Yo me limitaba a escribir lo que su compañía me dictaba. Era la personificación de las musas que llenaron de luz otros tiempos dorados; Calíope, Erato, Euterpe, Polimnia, Urania...

- ¿Qué quieres decir? Siempre subimos aquí.-Me di la vuelta y le pregunté. El misterio que a veces le rodeaba creaba en ella un aura diferente al del resto de personas que había conocido.

- ¿Por qué eres tan diferente? El mundo es un bucle insaciable de indiferencia y conformismo. Pero en cambio, tú debes de ser el último humano que de verdad cree en la literatura como forma de vida.

- ¿Lo dices por esto?-Dije mientras señalaba mi cuaderno.  

- Sí.-Dejó de pintar y se sentó a mi lado.

- Es tan fácil como lo que acabas de hacer. Mi inspiración no depende de que escriba mejor o peor, sino de hechos como este. Por ejemplo, esa manera que has tenido de venir a sentarte conmigo me ha recordado al vuelo de una mariposa en pleno enero. Haces cada momento único y salvas mi mundo interno.

- ¿Tu mundo interno?

- Sí. No va a venir un misterioso enmascarado a salvarnos. Somos nosotros los que tenemos que ocuparnos de ello. La humanidad vaga errante en un desierto sin brújula ni agua. Son personas como tú quienes me ayudan a encontrar el rumbo que debo tomar para no perderme. Eres pura poesía; romántica y revolucionaria en tiempos grises.  


No hizo falta más. Nos quedamos allí arriba, viendo cómo pasaba la vida mientras intentábamos retenerla entre nuestros labios y nos salvábamos el uno al otro. 



Sábado

Poema sacado de mi blog El Chino de Abajo:



Antes de salir he pensado en escribirte este poema,
esta letra con frases inconexas con sentido para mí.
He buscado una canción que me ponga los pelos de punta,
pero la música ha empezado a sonar cuando te has bajado de ese tren,
con tu sonrisa y el mate de tus labios acariciándome.

Madrid lo hacemos nosotros a la intemperie.
Con un frío de cojones y todos sus secretos marcados
en la suela de nuestros zapatos.

No hace falta ser un genio para saber que eres la más diosa del local.
Esa forma que tienes de beber de mi batido de vainilla
haría que los hombres dejasen de morir por vivir mi noche de sábado.

Eres la chica de las poesías,
la morfina para los yonkis como yo con mono de vida.
La persona con la que juego a adivinar banderas
aun sin creer en todas esas fronteras inventadas
por gente con cerebros inventados.

Vuelve a mirarme así para hacerme conocer un nuevo estado de locura.

Pasajera de mis versos sin motor,
me desabrochas el cinturón al borde de la caída.
En el aire me miras y me pides que invente un principio
para cuando lleguemos al suelo,
y yo te cuento aquel cuento
en el que tú eras Lola, o Rachel, o Carla,
o esa princesa que cambió su reino por un poeta con alas.

Camino solo y me doy cuenta de que estas calles no son lo mismo
si no bailas sobre ellas.

Pienso en todas esas frases, cartas y rimas
no muy diferentes y a la vez únicas
que te he escrito, escribo y escribiré
y que ojalá guardes con cariño
en el segundo cajón de nuestra mesilla.



Alguna vez.